Personas tóxicas en el proceso de lactancia materna

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Imaginen ver a una elefante, gata, perrita tener a su cachorro, y de pronto aparece un tercero queriendo ayudarlos, enseñarlos, o colocarlos como mejor les parece, para que se alimente. A nadie se le debe ocurrir enseñar algo que es tan natural, como el proceso de lactancia materna. Las personas tóxicas, son ese tercer personaje que dice, hace, y acciona de una forma que puede crear un estado de alerta innecesario.

No hay duda que la lactancia es uno de los temas que más preocupa a la mujer: “¿podré amamantar?”, “¿tendré suficiente leche?”, “¿me va a doler?”, “¿me tengo que preparar para hacerlo?”.

Una madre lactante es vulnerable, por sus emociones, hormonas, sensaciones, que hacen que se sienta juzgada, con falta – o exceso- de información.

Hablar de personas tóxicas – aunque suene duro – es hablar de esos depredadores que podríamos llamar, tío, abuela, hermana, amiga. Es ese tercero que mira y da indicaciones de cómo ponerlo en la teta, es el que cuenta sus experiencias personales, que si bien es cierto, afecta de forma negativa en el equilibrio hormonal y emocional de la madre.

¿Sabías que?

Cuanto más presionada esté la mujer, más se va a EN LENTECER el proceso de la bajada de leche, porque se trata de una cuestión fisiológica y hormonal.

En entrevista:

Para desarrollar este tema, invitamos a la enfermera, asesora y consejera de lactancia, Andrea Jiménez de @lactanciamaternaexclusiva una comunidad que ya tiene cinco años, donde comparte la realidad de lo que se vive en el proceso de lactancia, a través de su experiencia como madre y como profesional. Donde maneja un mensaje a la madre de

“lo estás haciendo muy bien”.

Para Andrea, la frase de “personas tóxicas en el proceso de lactancia”, nace de la gestación de su bebe, de su maternidad, y de creer que la maternidad en todas sus fases hay que verla desde un punto de vista diferente. Pues, no somos máquinas, que se reproducen, tienen hijos, y ya.

Amamantar es una magia que hay que descubrir, para vivirla de manera exitosa y sin culpas. Viviendo nuestra propia experiencia, siempre estará esa información que nos acompaña de generación en generación, entendiendo que las generaciones cambian, investigan y se basan en evidencias científicas, que han permitido tumbar algunos mitos que tenían nuestras abuelas.

No se trata de competir, solo de corregir. Sabemos que en su momento, los aplicativos de la abuela funcionARON, pero si bien es cierto, no hay evidencia científica al respecto.

Es importante formarnos en tribu.

Como mamá actual, nos metemos al internet, a las redes sociales, a los grupos de apoyo, pero debemos entender que en nuestro entorno cercano (mamá, papá, esposo, tía, vecina, abuela) debemos mantenernos informados en tribu.

¿Cómo identificar a una persona tóxica en nuestro proceso de lactancia materna?

Es cualquier persona que intervenga en mi proceso, juzgando, haciéndome ver que no soy la mejor madre, teniendo en cuenta que absolutamente todas las mujeres somos la mejor madre, independientemente puedan amamantar o no, hayan tenido un parto natural o una cesárea, porque nadie sabe la historia personal de cada madre.

Debemos tener cuidado al juzgar, por ejemplo:

La amiga fue a visitar a su mejor amiga que acaba de tener a su bebé – cosa que no debería, pero pasa – y le comenta «¿Por qué tienes los ojos inflamados, estabas llorando?».

La madre se sentirá abrumada, juzgada y responderá que no pasa nada. Al tomar a su bebé para alimentarlo, la amiga le comenta – «¿no te duele? Porque parece lo estás haciendo muy mal, a mi me paso lo mismo, eso si yo consulté a»…y comienza a alardear de su experiencia.

Lo mismo pasa con las abuelas, o las mamás, con comentarios como “tan floja, yo tuve 12 y fui super lechera, a todos los amamante y nunca tuve que contratar una asesora de lactancia”.

Lo que la madre post parto realmente necesita es, compañía. A alguien que le abrace, la escuche, la ayude, le hable en positivo, le diga: “lo estas haciendo muy bien”, “no te preocupes vamos a salir juntos de esto”. Una voz de aliento, hace todo muy diferente, al contrario de una voz que juzga, señala o simplemente les da por hablar de temas que no conocen, no tienen evidencia científica y hasta recomiendan, como: “el hinojo es bueno para producir más leche”, cuando es todo lo contrario.

Cuenta la historia.

  • Hace muchos años las mamás se guardaban 40 días, en los que ni se bañaban, ¿cuál era el beneficio?, no lo sé.
  • El bebé tomaba una cantidad de sol hasta las 10 de la mañana. Pero ¿en ese entonces tenían la capa de ozono de ahora?.

Tenemos que entender, que hay que cambiar la historia, y hay que cambiar la manera de nacer, la manera de criar y la manera de ver la maternidad.  – Andrea Jiménez.

¿Qué hacer si nos toca acompañar a una madre?

Primero se debe acotar que no se debe visitar a una mamá post parto, porque es un tema que se debe vivir en familia; es decir, la pareja, las abuelas, las personas muy allegadas que realmente van a aportar cosas bonitas a ese momento. Personas que hagan sentir tranquila a la madre, que le permita estar natural y hasta desnuda.

También es bueno entender que existen casos, donde una mamá post parto, necesita de tu visita, porque hay mamás que realmente están solas. Acá unos consejos de que hacer:

  • Respeta su decisión de amamantar y su proceso, no emitas opinión, no digas, no juzgues.
  • Respeta su estado emocional, la salud mental de la mamá es fundamental, pues presentan altibajos de hormonas de una manera impresionante, a veces está triste, a veces contenta, otras de mal genio. Es una etapa donde su útero se esta encogiendo y ese nivel de hormonas es una montaña rusa de emociones. No preguntes “por qué estas de mal genio?”, “¿no te gustó viniera a visitarte?”.
  • Sé de ayuda y aporta, las mamás necesitan quien las ayude a organizar la casa, a preparar un almuerzo, un vaso de agua, a sostener al bebé mientras ella se baña y arregla. No te enfoques solo en el bebé, ya que él solo necesita a su mami y ella te necesita a ti.

Normalmente cuando el parto ha sido natural, la madre es autónoma, se baña sola, organiza todo. A diferencia de una mujer con cesárea, pues no solo está en post parto, sino que en un post operatorio. Su herida duele, le es difícil caminar, levantarse, doblarse, en ese momento es necesario de la ayuda de personas cercanas.

No preguntes nada que haga sentir incomoda a la madre, ejemplo “¿y tu esposo?”, “¿Por qué no está?”, “Qué raro que no se queda contigo cuidándote”.

Síndrome del nido vacío.

Cuando se está en el periodo de gestación, la madre es todo. Pero cuando nace el bebé, toda la atención va hacia él. Nadie pregunta por la mamá, y eso es importante, siempre estar atentos a ella, “¿cómo te sientes?”, “¿Cómo amaneciste?”, “¡felicitaciones eres la mejor!”.

La depresión post parto.

Tiene un porcentaje alto en las madres, y puede ser por falta de una red de apoyo especial que le diga que ella es importante, que hizo algo maravilloso y que no solo nació un bebé, nació también una madre – aunque no sea primeriza – nació una abuela, un padre, toda una historia familiar que cambiará y por ello es importante considerar la salud materna.

El binomio perfecto.

La areola de la madre tiene tubérculos de montgomery que sueltan un aceite que huele a líquido amniótico y cuando el bebé va a la teta, cree que está en el útero, es por ello que quiere estar al lado de mamá, formando el binomio madre – hijo, porque el bebé viene de su lugar cómodo, donde no sentía frío, no sentía calor, con un arrullo constante durante 39 – 40 semanas y de pronto, todo se va. Por ello deben reconciliarse en ese momento, porque el bebé está perdido y adaptándose a un nuevo mundo.

Por eso es tan importante no juzgar a la mamá, diciendo “no lo cargue tanto que lo mal acostumbra”. El bebé venía de un sistema diferente, y al igual que mamá, requiere contención, amor y calor de mamá. Ese contacto de la piel es único y es muy difícil que alguien lo iguale, más allá de papá que también lo puede hacer.

El bebé no solo se llena de su hambre física, sino también de su hambre emocional.

Si la culpa no es tuya, ¿de quién es la culpa?.

La culpa es del personal de salud que no te informo a ti, que no esta capacitado, que no esta actualizado, y que quizás termina diciendo lo que no debe decir, por ejemplo:

  • Vas a una cita de crecimiento y desarrollo y lo primero que te dicen es: «tu bebé está quedando con hambre» – mientras que ha subido de peso – todo estaba perfecto, pero me lo dijo el personal de salud.
  • Voy a una cita con mi pediatra, y me dice: «vas a tener que complementarlo con esta fórmula porque no nos subió lo que esperábamos».
  • La enfermera que te dice que sale poca leche, cuando era poco lo que debía salir, pues era el calostro, pero la enfermera no me lo dijo, la enfermera me dijo que se le iba a bajar el azúcar al bebé.

Es importante indagar como fue la historia clínica, cuanto pesó el bebé al nacer, que tan bajita de peso es la mamá, que tan pequeña es la mamá. No todos los bebés crecen igual, no todos los bebés suben de peso igual. Pero como me lo dijo el pediatra, me voy a sentir, triste, preocupada, y voy a comenzar a desconfiar de mí, y cuando yo comienzo a desconfiar de mí, empiezo a tener bajas de oxitocina, bajas de prolactina, y termino dando leche de formula.

Como nosotros para proteger a nuestras crías no queremos que nada malos les pase, la culpa es de ese personal de salud, que nos quieren abrumar todo el tiempo, vendiéndonos la idea constante del uso complementario de la leche de formula.

Andrea: «por eso le digo a las mamás que vivan la lactancia sin culpa, la culpa no es tuya».

La culpa es de la sociedad que todo el tiempo te está juzgando, pues alguien que tiene tres hijos me dice:

  • Esas tetas están blanditas, no vas a poder amamantar.
  • No estás produciendo leche.
  • No deberías tener al bebé siempre contigo.
  • Debes moverte y no quedarte allí acostada, eso es de flojos.

Son fantasmas que te roban la confianza y depredadores que rodean tu proceso de lactancia. Por ello el llamado es a que las mamás confíen en ellas, crean en ellas, porque sí es posible. Amamantar es posible, que tu proceso sea exitoso es posible, regresar al trabajo y amamantar es posible.

Pero debes informarte y confiar 100% en ti, dejar de lado a los opinólogos, las personas tóxicas y debes continuar adelante, porque la amamatar es un contrato, que se da entre la mamá y el bebé.

Absolutamente nadie tiene porque juzgarte.

Te invitamos a escuchar el programa de radio y la entrevista completa acá.

 

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